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Mostrando entradas de enero, 2010

Fifty Fifty (50-50)

Dicen que hay que hacer el bien sin mirar a quien acariciamos con nuestra benevolencia. Comentan los más próximos a actos de generosidad sin contraprestaciones, que ayudar al prójimo es una máxima de actuación que debería grabarse en la piel y las entendederas desde el jardín de infancia. Así no habría gente desgraciada o quizás sólo unos pocos se sentirían como tales porque, siempre existiría un alma buena que nos echaría un cable (que no una soga provocando la asfixia) para sujetarnos y socorrernos en momentos bajos.
Algunos citan preceptos bíblicos para convencernos de la existencia de las buenas acciones del “hombre bueno”, erradicando la nefasta idea de la continua presencia de maldad en todo ser humano. Otros en cambio abogan por la existencia del mal, en sus muchísimas manifestaciones, de forma inherente al ser humano con posibilidad de moldearse según la crianza. Yo, aunque no crean ustedes lo mismo, sigo pensando que el ser humano no es tan piadoso como me lo quieren pintar y …

Observando día y noche

OREMOS

JUAN GARCÍA LUJÁN. EL CORREILLO (CANARIAS AHORA RADIO) 29/12/09


Padrenuestro que estás en la tierra santificados sean los que no negocian con tu nombre, como lo hacen Rouco Varela y los de su Conferencia Episcopal, que siempre son hombres. Venga tu Reino hasta las calles donde muchos hijos tuyos pasan frío y hambre, mientras las catedrales romanas siguen cerradas guardando los lujos siglos tras siglos. El Pan nuestro de cada día dáselo a quienes nunca lo tienen en África, Latinoamérica, Asia… y ahora también, en la misma Europa. Dales el pan a tantos niños desnutridos que no conmueven los corazones de los que sólo se acuerdan de los no nacidos. Perdónanos nuestras ofensas, y no sé si pedirte que perdones a los que ofenden en tu nombre. A los que tratan a las mujeres como asesinas a los que piden leyes para meter en la cárcel a las que abortan. No sé si pedirte que perdones a los que defienden a una única familia que ni siquiera ellos forman, desde su celibato. No sé si pedirte que perd…

Addio

Decir adiós no es fácil.
Irse para no volver te hace valorar las cosas más simples y nimias otorgándoles una importancia que hasta ese momento era inexistente. Abandonar dejando el hueco que uno ha estado ocupando largo tiempo. No es nada sencillo. Pero llegó la hora de apartarme y dejar que los demás vivan sin mi presencia. Estoy seguro que al principio les golpeará con fuerza pero luego llegará la calma. Todo regresará a su sitio y ellos irán olvidando.
Mejor evitar que sufran y esperarles en el otro lado.

Dicen que uno tiene que estar muy loco o tener muchas agallas para irse de esta forma. No lo sé. Igual soy solamente un cobarde. Quizás estoy cansado de todo. Hastiado de la rutina. A lo mejor siempre quise terminar y ahora me llegó el minuto.

María no lo va a entender. ¿Cómo lo iba a comprender si hasta ayer reía feliz entre mis brazos? No creo que lo llegue a digerir jamás.
Ja!
Y para qué tendría que buscarle un explicación. Mejor así. Me fui y que viva su vida como más le plazc…