La ingravidez del Arte.



Regalo del amigo Enrique Infante a Pepa González



Madera noble, madera,


incrustada en la cal,


cal, cal blanca de pureza,


de amor hecha y de amar,


en la forma y manera;


fiel en la felicidad,


ésta ha sido y era,


feliz, fiel ella será,


fiel en la felicidad,


ésta es y será: Pepa !

Enrique

LUZ

Ahí va ....mi estimado amigo Infante.
J'ai besoin de lumière.



Yo necesito de la luz.

Como requiero a la brisa y a las colinas repletas de verde pasto.
Preciso del sol.
Igual que mi cuerpo solicita sustento o aliento en los momentos más bajos.

La luz ha sido y será siempre un complemento vital en mi deambular diario.
La luz hace que cada uno de los personajes, ya sean vivos o inertes. que tengo el placer de encontrarme cobren energía. Revivan. Renazcan ante mis ojos.
La luz consigue que los colores vibren frente a mi cámara y que la magia de la fotografía logre su último fin: la belleza.


Solamente mediante la luz que irradian las materias capturadas, la perfección puede aflorar ante la vista.
Y es gracias a esa luz que la sonrisa se presenta para instalarse en mi semblante como parte de mi fisonomía, como una huella más de mi ser.

La luz.
Logra que sean visibles los objetos, que centelleen claridad, que desprendan su calor y muestren su naturaleza más íntima.

La luz ilumina y alumbra la historia de cada detalle de este planeta nuestro, haciéndonos más fácil el transitar por entre sus pasillos.

La luz da vida. La luz también te espera tras ella.
La luz promueve culturas. Sabidurías.
"Siglo de las luces" llamaron a la época más fructífera de las artes de todos los tiempos.

Luz. Sustantivo tantas veces empleado significando infinidad de contenidos de inestimables valores: luz de la razón, luz zodiacal, dar a luz, salir a la luz, toque de luz, luz de luz, trajes de luces…


Definitivamente... tener el sol en las manos...eso es para mí LA LUZ.
Pepa González

LÍNEAS




Adoro las líneas rectas.

Da igual la textura o el grosor. Me da lo mismo si son combinadas o en soltería. No hago distinciones entre las brillantes o las de tonalidades tristonas.



Me encantan las líneas.

En mi trayecto diario, de casa al trabajo, me voy cruzando con ellas durante todo el camino. Líneas en el asfalto. Líneas en las puertas y ventanas. Líneas en el cielo. Líneas de cableados telefónicos. Líneas de mástiles de veleros. Líneas de postes de luz. Largas e interminables líneas o pequeñas rayas dibujadas en la carretera acompañando a otras con esencia a eternidad.



Me gustan todas.

Vayan hacia donde vayan o regresen de donde quieran regresar. Volando al norte o reptando hacia el sur. Con naturaleza efímera o alumbramiento perenne.



Las líneas son indicadoras de vida.

Nacemos buscando el camino en línea hacia el exterior. Nos deshacemos de nuestra incubadora natural para buscar, hacia la luz, una línea que nos inicia en la aventura de la vida. Y de la misma forma nos vamos yendo cuando llega la hora, marcando línea recta en monitores y dando la despedida a este paseo vital, entrando de nuevo en otra línea incierta y deslumbrante.



Las líneas son esperanza, de futuro, de logros, de optimismo.

A diferencia de las otras formas geométricas las líneas me proyectan expectativas. El círculo enreda, emboba, confunde, cohíbe, limita.

El cuadrado reduce movilidad, separa, encajona, distancia.

El rectángulo es un cuadrado con menoscabo, una figura aplanada, deformada. El triángulo refleja el tercer número, impar, incómodo, con sus vértices apuntando hacia fuera, desligando, desuniendo.



Las líneas son distintas.

Las independientes buscan el más allá como intentando un reencuentro futuro. Las acompañadas viajan en grupo, de forma paralela o entrelazada, navegando hacia lejanías, acompasadas.



Las líneas me apasionan. Bien impresas sobre telares o pintadas en lienzos. Dando vida a lo inerte y despejando obstáculos.



Amo las líneas.

Las que dejan una hermosa sombra por el reflejo del dios astro y las que, con sus matices opacos, me muestran la belleza de la simplicidad.



Líneas. Direcciones. Tendencias. Trazados. Directrices. Siluetas. Perfiles. Sucesión indefinida. Venero las líneas.



Pepa González
Son muchas las cosas que aún debo hacer: acabar de matar la memoria, procurar que mi alma se vuelva de piedra, y aprender de nuevo a vivir. Anna Ajmátova