Soñando con cielos




Recostada en el silencio, bañada por la soledad

contemplo bendecida colores,

belleza única de un cielo colmado de algodones.



Suspirando por el venidero instante,

por los abrazos, por los susurros, por amarte.



Esperando retornos de un corazón extraviado

que sin permisos y de madrugada

decidió alejarse en busca de lo soñado.



Cielos llenos de azules, de blancos, de púrpuras chispeantes.

Cielos de amor. Cielos de amantes.

Cielos de alegrías, de deseos, de romances.

Son muchas las cosas que aún debo hacer: acabar de matar la memoria, procurar que mi alma se vuelva de piedra, y aprender de nuevo a vivir. Anna Ajmátova