Boleros en Triana.

Fue amor a primera vista. 
Él desde su banco de madera. 
Yo desde el otro lado de la calle.
Preguntó: 
¿¿¿Qué te canto??? 
Y yo le dije: por favor...un bolero y allí se arrancó con 


Sinnnnn tiiiii no podréeeeeeee vivir jamássssssssssssss... 


Y tuve que solicitar inmortalizar el instante. 
Manuel es su nombre. Canario. Setenta y cinco años. Músico callejero. Ese es su oficio y su sustento. Un pañuelo de cuadros en el suelo. Un asiento en la Calle Triana. Una hermosa sonrisa y mucho talento para aguantar el frío y para soportar durante horas el olvido de las gentes que aún pasando a su vera...no lo ven.
Canta bien. Bueno, más que bien, con sentimiento. Su voz es dulce. Sus ojos dos esmeraldas dañadas por la vida y mucho arte en esas manos....mucho arte.

Gracias Manuel por ese minuto de felicidad escuchando tu cántico.
Porque, al fin y al cabo, la vida es justo eso, notas de música en una mañana de lluvia contemplando un verde prado en unos ojos ajados por el tempo.

Gracias.









Comentarios

Anónimo ha dicho que…
qué grande!
laura artiles
Anónimo ha dicho que…
Gracias, manuel. Gracias Pepa
Enrique

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