Rellenando espacios




¿Para qué desdoblarse? ¿Para que intentar ser más de una, ser dos o tres o veinticinco si no se puede?
Mucho mejor ser consciente de que Una es simplemente eso, Una. Una mujer que no es capaz de todo pero que cada día intenta lo imposible. Una mujer que lucha, que vive, que se desvive, que se mimetiza con el entorno según la hora, el lugar o el día. Una que se levanta días mejor y días peor. Que a veces ve colores por doquier y que en momentos puntuales, sueña con meterse entre sábanas y convertirse en humo. Una que llena de recuerdos y de memoria histórica, prefiere dejar de pensar para continuar respirando. Una que no llora aunque en ocasiones lagrimea, que no desmaya aunque en ocasiones se desploma, que no se entumece aunque en ocasiones se convierta en piedra, que no vacila aunque en ocasiones se inunda de dudas, que no tiembla aunque en ocasiones es hoja bailando al compás del aire, que no huye aunque en ocasiones le faltan túneles por donde desaparecer. Una que imagina vidas y que recurre a los sueños para inventar vivencias no padecidas o disfrutadas, cuando la soledad y las sombras rondan queriendo ser libre, ser independiente, ser viajera, ser pintora, ser antropóloga, ser artista, ser bailarina, ser piloto, ser navegante, ser descubridora, ser científica...Una. Solamente eso, Una.
Y rellenar los espacios, los huecos, las gavetas, los cajones de la cómoda, la cajetillas vacías con todos esos pequeños anhelos que, alegrando de forma efímera los segundos consiguen entristecer por inalcanzables, por  abandonados, por lejanos, por pasado, por sepias. 
Así como el avestruz esconde su cabeza en hueco oportuno, que se acomoden todos esos intentos fallados y fallidos en las cajetillas en hilera. Allí donde el viento les dé frescura, donde el sol les regale descanso, donde la noche les otorgue letanía. 
Donde no molesten, donde no se piensen, donde no se esperen. Y dejarme ser Una.

20 comentarios:

África Lorente dijo...

Muy bueno, Pepa.

Anónimo dijo...

está en la tumba
sin poder salir de ella
a voluntad

haiku

Anónimo dijo...

Me gusta(s) "Una"... ¡Bravo!!!
Enrique

Anónimo dijo...

Una y mil a la vez,
cada instante, Una
Una y sus posibles,
siempre Una

Una, en cada uno,
para todos, Una,
Una en su querer
solo Una
Una y mil a la vez , querida Josita

Anónimo dijo...

Gervasio Santana
reivindicativa con toques de tristeza

Anónimo dijo...

Elena Fernández

Precioso y auténtico, sólo somos Una y a veces ni eso

Anónimo dijo...

¡¡¡Magnifico!!!
maría ángeles.

Anónimo dijo...

Precioso

mesther.

Anónimo dijo...

gracias y besos

cris

Anónimo dijo...

Emili Bermúdez

Uhmmmm... buena reflexión para empezar el día... (no se ha cortado?)

Tomás Sestayo dijo...

Podemos aspirar cada día a un destino distinto, sin embargo aunque nos creamos dueños de él no podemos hacer otra cosa que soñar, soñar despiertos; y es bueno soñar, es el momento mas íntimo que cada persona puede tener, el día que falte ese momento nos iremos como venimos, cargados de ilusiones.

Anónimo dijo...

Buenos días Pepa,Me ha gustado mucho. Un abrazo y buen día
Liliana

Anónimo dijo...

Me encantó… con tu permiso imprimo foto y texto para colgar en mi casa. Gracias por estos regalitos. Un abrazo amiga! icha

Anónimo dijo...

Una y unificada por dentro, que no importa la variedad de actividades,pensamientos, luchas, trabajos, dentro siempre UNA y bien unificada.
M. Cecilia Cortacans

Anónimo dijo...

Pepa este relato es estupendo, precioso, magnífico . No tengo calificativos para exprimar lo que siento leiendo tu palabras . Soy una feminista muy formal y te agradezco de todo corazón por este regalo !
Pepa te quiero de verdad !
Jacqueline

Mingine dijo...

¿Y porque una y no mil y una? Todo aquel que es capaz de imaginar siempre podrá ser mas de una.

Anónimo dijo...

Leda Giordano
Muy buen dia Pepa Gracias por compartir :))))))

Anónimo dijo...

Para que luego digan que ser un ser humano es fácil. Es difícil reaccionar y adaptarte a todos los entornos y personas, pero es aún más complicado cuando se tiene alma de artista y una empatía tan grande. Espero que al final del camino o, más bien, que al final del día consigas siempre ser Una y no más porque esa es lo suficientemente grande para abarcar y saltar cualquier obstáculo. Y es que tú eres grande, Pepa.
shaoran

Anónimo dijo...

Pues si, para que desdoblarnos si solo tenemos una vida y ya vamos apurados...
Besos Pepa.

Clara Suárez

Anónimo dijo...

Cómo me ha gustado tu escrito de "Cómo ser Una", cómo me ha reconfortado en estos momentos de incompresión y soledad.
Gracias,
Amada

Son muchas las cosas que aún debo hacer: acabar de matar la memoria, procurar que mi alma se vuelva de piedra, y aprender de nuevo a vivir. Anna Ajmátova