Ya lo sé.

Por más que le rondo la vida,
sé que ese hombre no me sufre como yo lo sufro, 
como yo lo hago.

Por más que le sueño, entre silencios y sombras, 
sé que ese hombre no me anhela con la intensidad deseada.

Por más que lo extraño, 
por más que lo reclamo, 
por más que le pienso y le aguardo, 
sé que ese hombre no me siente, no me ama.

Por más que me adentro en su mirada, 
por más que me impregno en sus pisadas, 
por más que me adhiero a sus palabras,
sé que ese hombre no me respira, no me busca, no me reclama, no me llama.

Por más que yo lo quiera, 
por más que yo lo desee, 
por más que yo lo espere
lo sé,
ese hombre no,
no es ese mi hombre.

Ese hombre no me es. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Musa no te falta, y que no te falte... pero te va a salir muy caro el papel y la tinta (los cartuchos) de la impresora. Vas a batir récords de cantidad y de calidad, de producción y de belleza... Animo y gracias, Pepa, por tus "regalos"...
Enrique

Anónimo dijo...

Pilar escribió: "No sé cómo lo consigues pero tus textos siempre me impactan, gracias Pepa, un beso"

Son muchas las cosas que aún debo hacer: acabar de matar la memoria, procurar que mi alma se vuelva de piedra, y aprender de nuevo a vivir. Anna Ajmátova