El Par



Si te digo que esto es cosa de dos…es que no caben más.

Si te aprieto fuertemente la mano y sientes que podría ser así por siempre…es que no caben más.

Si te miro y me miras, si nos miramos
y el resto desaparece…es que no caben más.

Si te enredo y me envuelves,
si te fundes conmigo,
si ambos nos convertimos en nada y en todo…es que no caben más.

Si las ganas nos pueden y nos reinventamos,
si perseguimos fantasmas y nos diseñamos,
si estoy, si estás…es que no caben más.

Cuando persistes y soy,
cuando eres y voy,
cuando sueñas,
cuando vuelas,
cuando crees, cuando de verdad lo crees.

Es lo que es. Es que esto, es lo que es.
Somos dos.
Y es que no caben más.

AUDIO CON LA RÉPLICA MARAVILLOSA DE GERVASIO SANTANA

http://www.youtube.com/watch?v=z9cWT6e14Gw&feature=youtu.be

3 comentarios:

Pepa Glez dijo...

Pero que maravilla Pepa !!!...este lo quiero , cuando recopilas tus poesías en un libro ?...
Que tu cabeza siga pariendo cronopios para deleite de los q te seguimos jajajajaja .. Besitos.
Lydia L.

Anónimo dijo...

Es porque solo caben dos!! muy bueno.
mignon

Quino dijo...

Hola Pepa,

Te dejo mi aportación para la Asociación Perpetuarte. Un poema que espero que vaya en consonancia para lo que vosotras deseáis:


TÍTULO: Oh, dulce guerrera !!

Oh, dulce guerrera!!
que no sea en esa lid
en que no encuentres consuelo,
que sea en un viaje
a los mismos cielos.

Toma tu arma
que salga de tu alma,
olvida ya... tu cuerpo
bello y efímero;
saca a relucir tu armadura
que no es capa dura
de la esencia misma,
del hálito de la vida.

Saca ese azul intenso
que te cubre y que te distingue;
del que bajas y subes a lo alto
del que derramas de dulzura.
Ven a beber la vida
a tu cielo, en esta vida
ven a regar tu siembra
y cosecha maravillas.

!Oh, guerrera del tiempo sin tiempo!
descubre el brote de tu siembra
reluce tu armadura,
que no tu cuerpo
si no tu alma primero.

Derechos Reservados, Safe Creative.
QUINO ©
(Cedidos a la Asociación Perpetuarte)

Un fuerte abrazo, amiga.

Son muchas las cosas que aún debo hacer: acabar de matar la memoria, procurar que mi alma se vuelva de piedra, y aprender de nuevo a vivir. Anna Ajmátova