ROPA LIMPIA

El bondadoso

Hay quien refleja puras cositas buenas nada más mirarle de frente. Quien no puede tener cabida para maldades porque madre natura le borró ruindades de su diccionario personal. Quien a fuerza de resistirse a malas artes y ventas del alma muestran una mirada límpida como niño recién nacido.
Y luego estamos los afortunados, aquellos a los que el destino tuvo a bien ponernos en su camino, en el de ese mirar,  para convertirlos en referente de una existencia inmaculada, bella, apacible, buena. Agradecida.


Son muchas las cosas que aún debo hacer: acabar de matar la memoria, procurar que mi alma se vuelva de piedra, y aprender de nuevo a vivir. Anna Ajmátova