Suite imaginaria de mujer de Teresa Iturriaga Osa.



Ante el amor siempre hay un silencio requerido por el miedo, y es la pérdida esa pena que a todos nos duele dentro, muy dentro, y no se sabe por dónde asoman las heridas, celosas, tristes, su vuelo de damas.

Ayer noche sentí el roce de un ángel por mi pelo, su estela dibujó los trazos de lo que más se asemejaba a mi alma, y un pájaro cantó en ese instante de duda. Yo le mostré una partitura, era un octeto para instrumentos de viento con mil cambios de tiempo y ritmo que siempre llevo en mi bolsillo. La música sonó en concierto y el recinto se abrió. Doce voces solistas desplegaron con sus manos una alfombra de pétalos de agua. A lo lejos se escuchó el retumbar de las cenizas.

Después del intermedio, una vela encendida se elevó de entre las ramas.

Teresa Iturriaga Osa

Foto "Verde entre cenizas" de pEpA gLeZ.

Concierto Operístico de Katarzyna Haras en Yaiza.

Ayer noche pensé, luego de escuchar "Cara Sposa", aria de Rinaldo de Haendel que si moría en ese instante yo sabría qué acordes sonarían en el paraíso. 


Katarzyna Haras, oriunda de Polonia, Mezzosoprano, primera voz de la Ópera polaca de Wroclaw nos regaló, porque no hay otro término para definir el presente-actuación a la población lanzaroteña de esta grande de la Ópera del Viejo Continente, que recala en la isla de volcanes con la intención de descansar de sus múltiples conciertos y del cansancio acumulado en todo un año pleno de giras y tras múltiples peticiones, nos brinda un concierto como el de anoche en Yaiza:



Chopin, Merikanto, Schubert, Tschaikovsky, Haendel, Mozart, Bizet, Rimsky-Korsakov...





Bravo por Haras, agradecidos a Javier Díaz por su piano, felicitaciones al Ayto. de Yaiza y su departamento de Cultura por esa magnífica ubicación para degustar tremendo repertorio y traernos un pedazo de la mejor Ópera Internacional a este islote del Atlántico, en donde actuaciones como la de anoche son - para los amantes de la música clásica y la Ópera - un tesoro a recordar de por vida. 





Fatiga




















Marcho día y noche
como un parque desolado.
Marcho día y noche entre esfinges caídas de mis ojos.

...Tomo asiento, como el canto de los pájaros;
es la fatiga lejana y la neblina;
caigo como el viento sobre la luz.

Caigo sobre mi alma.


de Vicente Huidobro (poeta chileno)

LOS CHARCONES Piscinas naturales (II)








Son muchas las cosas que aún debo hacer: acabar de matar la memoria, procurar que mi alma se vuelva de piedra, y aprender de nuevo a vivir. Anna Ajmátova