Salí corriendo de un sueño, W. Kass

Una habitación a la luz del sol
Como si se estuviera secando ropa angelical
Toda ella de oro transparente.
En la cocina oigo voces:
La de mi madre, la de mi padre, la de una vecina que venía con cotilleos de la calle
Como si fueran primicias, queso fresco o panecillos. 
Aún no usan gafas, no les atormenta ni el asma ni la tos.
Sonríen, 
Les gusta fumar, el café fuerte, ahorran calderilla
Para la partida semanal de baska.
Retiró el edredón y corro hacia ellos
En camiseta, sin mangas...
¡Mamá, papá, señora Renata!
Me preparo a saltar sobre sus rodillas,
Pero en lugar de sentir en los brazos la fuerte nuca de padre, 
La oreja de madre en la mejilla, la chispa fría de su pendiente,
Caigo en un abismo.
Salgo corriendo de aquel sueño pero no lloro lágrimas de niño, 
La lagrima que ahora no cae
Saldrá alguna vez.

(Poesía a contragolpe, antología de poesia polaca contemporánea)



Son muchas las cosas que aún debo hacer: acabar de matar la memoria, procurar que mi alma se vuelva de piedra, y aprender de nuevo a vivir. Anna Ajmátova