domingo, abril 24

Lía Glez a mi poemario ME SENTARÉ A ESPERARTE



Sabes? Te confieso que nunca he sido amante de la poesía, entre otros motivos, porque creo que antes de empezar debes saber cómo leerla y entenderla. Tengo varios libros de poetas ya consagrados y nunca he sido capaz de dar un paso más allá de un par de páginas. Te prometo que lo he intentado, quizá no con mucho ímpetu, quizá será que tampoco lo he querido forzar, porque todo debe fluir, más si es un género tan bello de entender y a la vez tan sumamente... todo.

Con tu poemario nuevamente has conseguido dejarme con ganas de más y eso no se hace (¿o sí...?). Te leía y créeme que es como si escuchase tu voz con cada palabra, poniéndole la entonación que tocaba en cada coma, acento o silencio... Y me escuchaba a mí, porque me he identificado con cada una de tus líneas escritas. Te confieso también, que deseaba llegar a "ese" poema del que me habías hablado... y cuando leo "Podrías" y empiezo a leer "Podrías morirte un poco", el vello se me ha puesto de punta y el corazón se
ha desbocado, vamos, que has conseguido que toda yo reaccionase ante esa muerte en falso...

He disfrutado con cada uno de ellos, mucho. Y por descontado, se ha convertido en otro de mis pequeños tesoros, por todo, por haberse ganado mi corazón y por ser el calco de una vida casi paralela.

Millones de gracias, mi querida Pepa. Por ser, por existir, porque has sido capaz de conseguir que reaccionase con todos los poros de mi piel ante unas letras, tus letras, compuestas de una perfecta y delicada armonía.

Beso gigante 💝, me sentaré a esperarte...


miércoles, abril 6

Manuel Velázquez saca jugo al Taller de Escritura Emocional Expresiva

Gracias Pepa, sigo sacando jugo al taller. Con la de los secretos inconfesables desenterré a Tutankamon, me dolió el alma, me volví a enredar, pero ahora ya no son tan secretos esos secretos😜. Por eso de caminar hacia los miedos, y la verdad os hará libres.
Gracias por tu pasión, tenía esa tarea pendiente desde hace tiempo y gracias a ti, la afronté. Otro templo egoico que se derrumba.

¿Por qué escribir? Así lo explican algunos autores de renombre.

Michael Foot



El verbo provoca desasosiego en Nélida Piñón; porque no se elige, como un amor, añade Amélie Nothomb. Por ser el masoquista que uno lleva dentro, aduce Wole Soyinka; por los arroyos y los torrentes de los libros leídos, cuenta Fernando Iwasaki; como forma de existencia, según Elvira Lindo. "Una manera de vivir", dice Vargas Llosa, parafraseando a Flaubert. Para sentirse vivo y muerto, proclama Fernando Royuela. Igual que uno respira, suelta entre interrogaciones Carlos Fuentes. O para sobrevivir a ese fin, "a la necesaria muerte que me nombra cada día", testimonia Jorge Semprún.
La escritura es dolor y placer. Como el cuento, como la retórica aristotélica, se arma, se aprende. Principio y fin. Antes que nada vino el verbo, lo deja claro San Juan. También lo sabía Kafka. Pero el escritor checo pregunta: "¿Y al final?". Quizás silencio, como interpreta sobre su obra George Steiner.
Anna Ajmatova  escribía por sentir un vínculo con el tiempo. También se lo hizo por amor, por miedo al amor, por desgarro. En honor a las musas, como Shakespeare, "ese goloso de las palabras", a juicio de Steiner, en sus sonetos: "Mi musa por educación se muerde la lengua y calla mientras se compilan/ elogios que te visten de oropeles/ y frases que las otras musas liman". Una pieza que termina con toda una declaración de intenciones y una respuesta al gran asunto de la escritura: "Si a otros por sus dichos los respetas/ a mí, por lo que pienso, que es mi letra".
Fuente: www.lanacion.com


domingo, abril 3

Taller Escritura Emocional Expresiva organiza asociación PerpetuArte - Vive.


Ayer sábado, día dos de abril, en el Hotel Miramar de Arrecife, tuve el placer de impartir un taller hermoso, único, lleno de sentimientos y emociones compartidas. Tres horas en donde, mediante la escritura, pudimos hacer consciente lo inconsciente, darle forma y alma a todo aquello que se fue quedando por dentro, escondido, impidiendo o ralentizando un caminar tranquilo hacia lo que realmente deseamos. Un taller de autoconocimiento y reflexión, de optimismo y empoderamiento personal y es que, vida solo tenemos ésta, la que estamos viendo hoy día.  Es instante de disfrutarla en plenitud.

Gracias a los participantes por se generosidad, a los organizadores y principales orquestadores de esta reunión en torno a las palabras, Mercedes e Ibán, al hotel Miramar por su gentileza al permitirnos celebrar el taller en sus instalaciones, gracias Mercedes Medina y propiedad. Gracias. Me siento bendecida. 


Algunos participantes han querido mostrar su sentir luego del taller.  Aquí una pequeña muestra de sus impresiones:

Ibán

PERDIDO, estaba perdido en medio de la confusión, pero eso fue AYER porque hoy me he encontrado a mí mismo, hoy siento que soy coherente. ¿QUIÉN me ha ayudado? Yo mismo, me lo debo a mí mismo, por tomar la decisión en el momento preciso porque la BALANZA estaba desequilibrada, así que pongo RUMBO a lo desconocido SIN miedos, disfrutando del momento presente, disfrutando de esta PRIMAVERA que se abre ante mí. CAMINABA y se alejaba. CUANDO preguntaba, no me contestaba. MIRABA y no veía su mirada. Ya no éramos DOS, era sólo yo dispuesto a avanzar PARA seguir aprendiendo y descubriendo. CONTIGO o sin ti, pero nunca sin mí,  así que vuelo y ARRIBA te espero.

Dios Pepa, parece que pusiste las palabras precisas para plasmar mi proceso.


Lía Glez

Casi es media noche y como si de una moderna Cenicienta se tratase, como si realmente fuera a desaparecer ese hechizo en el que llevo envuelta desde las horas de la mañana, aquí me tienes, dándole a un teclado, plasmando en palabras esas sensaciones, esas emociones, ese subir y bajar  por una montaña rusa, mi montaña rusa, esa que es mi VIDA.

Aquí, sentada en el borde de mi cama, sonriendo mientras tecleo y volviendo a pasar esa bonita película vivida hoy contigo y unos cuantos estupendos compañeros de viaje. ¡Qué afortunada soy!. 

Suele ocurrirme que, cuando tengo una experiencia de este tipo, de esas en las que alguien especial consigue arrancar lo mejor de mí sin poder parar de sonreír, sin dejar de subir y bajar esa montaña rusa, con loopings incluidos, necesito algo de tiempo para asimilar el torbellino de emociones, momentos, palabras, frases brillantes, gestos mágicos, miradas cómplices y muchas estrellitas sobre nosotros, miles de ellas, serpenteando por nuestras cabecitas, como si de alguna manera esa fuese la escenificación de un pequeño grupo de niños que vuelven a su infancia, esa en la que seguíamos siendo inocentes y nos daba igual decir en voz alta lo que pensábamos, porque estábamos seguros de que cada cuál, sentía su propia locura como especial, como única, como... 

Es increíble, mi querida Pepa, increíble y único el don que tienes para llegar a los corazoncitos de todos aquellos que tenemos la fortuna de habernos cruzado en tu camino.

He disfrutado tanto, tanto, tanto, que se me ha quedado tatuada una sonrisa permanente en mi cara, en mi corazoncito remendado de tiritas, y la única culpable, eres tú.

Lindos todos los compañeros de nuestro pequeño viaje de hoy por los mares de nuestros particulares mundos, distintos e infinitos y que tan sabiamente has sabido unir en medio de la nada. Ellos también son responsables de parte de mi sonrisa. ¡Qué afortunada soy! 

¿Sabes? Además, tengo la misma sensación que muchas otras veces, la de sentirme un poco bicho raro. Quizá hoy ha sido un poquito menos, pero (sí, "pero"...), tengo la certeza de haber cruzado muchos de los puentes que tan brillantemente nos has tendido hoy para que explorásemos lo que al otro lado había. He cruzado puentes, recorrido ríos, subido montañas, entrado y salido de mil montañas, sus cuevas y escondrijos, todo, entre un sinfín de sensaciones  intensas y enriquecedoras.







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