Aprendiendo a través del Tacto





Cada cultura tiene su propia manera de relacionarse a través del contacto físico. Es muy llamativo, por ejemplo, que en aquellas sociedades en las cuales las demostraciones de cariño hacia los niños son bajas, los niveles de violencia son más altos. Otros estudios muestran que la mujer estadounidense en general toca a otras personas un promedio de 12 veces por día. El varón, sin embargo, sólo lo hace un promedio de 8 veces durante el mismo tiempo. 

Mientras más tocas a las personas en una manera correcta, más propensos éstos se vuelven a tocarte a ti de la misma forma. El vocabulario del tacto es transmitido a través de los apretones de manos, abrazos, caricias, palmadas, besos, etc. El significado que estas manifestaciones pueden reflejar son muchas: desde un simple saludo hasta una profunda atracción física hacia la otra persona. El abanico de posibilidades es muy grande.

Estudios sobre esta materia, revelan que los contactos físicos entre personas tienen efectos favorables para las mismas. Hasta los contactos mínimos son capaces de generar sentimientos positivos en las personas que los reciben. Sin embargo, los estudios también muestran que en muchas ocasiones, las personas no recuerdan haber sido tocadas a pesar de que efectivamente lo han sido.

A veces, el contacto físico es usado como una forma de manipulación. Vayamos al ejemplo más común y simple: dos personas se encuentran y una de ellas muestra estar interesado/a en la otra. Si sabe como tocarlo/a sutilmente mientras conversan, generará en esa persona una sensación placentera y el juego de la seducción comenzará. 

En el lenguaje del tacto, son muy importantes dos cosas: 

Primero, entender cómo te afecta el hecho de ser tocado o de ser estimulado a través del tacto por otra persona. Segundo, no malinterpretar el contacto físico que recibes de la otra persona.El tacto es un sentido muy poderoso. A través de él, una persona fuerte y llena de energía puede “contagiar” a otra débil y con energía baja.

Cuando tocas a alguien con la intención de ayudarlo, las emociones positivas son transmitidas a través del contacto físico y un efecto terapéutico puede resultar de ese contacto.

La doctora Krieger, profesora en la Universidad de Nueva York, inventó una técnica muy interesante basada en el contacto físico. La llamó “contacto terapéutico”. La idea es muy simple y parte de la base de que existe un intercambio real de energía a través del contacto físico. Su estudio demostró que los pacientes en hospitales se recuperaban más rápido cuando eran tocados de una manera cariñosa por sus familiares, amigos y/o profesionales de la salud. La energía curativa era todavía más fuerte cuando el intercambio se daba con una actitud positiva de los “dadores” (por llamarlos de alguna manera) hacia los pacientes. El estudio también demostró que los pacientes se recuperaban más rápido cuando tenían una actitud de amor propio y valoración personal con ellos mismos.

En otro experimento, se les pidió a un número indeterminado de padres de bebés recién nacidos que les aplicaran masajes diarios durante 15 minutos 3 meses. También se formó otro grupo con padres; a estos últimos se les encomendó que no hicieran nada fuera de lo normal con sus bebés por el mismo periodo de tiempo. Los resultados fueron sorprendentes: los bebés masajeados demostraron ser mucho menos irritables y con más temperamento que sus pares no masajeados.

Está demostrado que el contacto físico con las demás personas es algo positivo. Lo que resta saber ahora es en qué contexto debemos y podemos expresarnos hacia los demás a través del tacto. Para aprender un mejor vocabulario de contacto con la gente, observa que tipos de contactos te generan buenas sensaciones y cuales te ponen incómodos. 

Se ha demostrado que los mamíferos necesitan del contacto para su supervivencia. 

https://walterojeda.blogspot.com.es/2015/02/origenes-de-la-necesidad-del-contacto.html

Los osos bebé, por ejemplo, necesitan ser lamidos. Los monos, cogidos y elevados sostenido en los brazos del adulto. 

Por desgracia, se ha llegado también a esta misma conclusión con experimentos en seres humanos: el emperador Federico II -emperador del Sacro Imperio Romano Germánico - ordenó aislar a varios bebés. Los infantes sólo recibirían alimento y cobijo, pero les estaba vedado a todos dirigirles palabra alguna o muestras de cariño. La finalidad de este macabro acto era saber qué idioma serían capaces de hablar cuando tuvieran la capacidad de hacerlo. Ninguno pudo demostrarlo, ya que todos murieron al poco tiempo.

http://blogs.20minutos.es/comunicacion-no-verbal-lo-que-no-nos-cuentan/2016/04/29/comunicacion-no-verbal-y-supervivencia-un-terrible-experimento/


El pediatra Fritz Talbot observó que había una elevada tasa de mortalidad infantil en niños menores a 24 meses en lugares como clínicas y orfanatos. Estaba extrañado, ya que se suponía que en lugares como éstos, los pequeños contaban con todo el cuidado y la asistencia necesaria. Decidido a encontrar el motivo de las muertes, viajó a una clínica alemana donde, a diferencia de todos los demás lugares, los niños que habían sido diagnosticados con marasmo (es un tipo de desnutrición por deficiencia energética, acompañada de resultado de un déficit calórico totalsobrevivían. En ella conoció a Anna, una mujer ya mayor que asistía a los niños en cuanto éstos mostraban algún signo de falta de ganas de vivir: los tenía en brazos todo el día, de un lado a otro, regalándoles algo tan simple como amor. Lo llamativo es que TODOS los pequeños sobrevivieron.

El psicoanalista René Spitz que en los años 40 estudió a fondo todas las consecuencias de las privaciones emocionales de los primeros momentos de vida del ser humano, comprobando cómo con una privación emocional parcial se generaba un bloqueo tónico, malestar, ansiedad y miedo provocados por el carácter impersonal y neutro de los cuidados recibidos. Se reducen las posibilidades para desarrollar sus expresiones mímicas, sus actitudes de comunicación, la comprensión de situaciones y la conciencia que podría adquirir de sí mismo y de los otros.

El diario americano New York Times publicó un estudio hecho en 1988, donde se hacía hincapié en la importancia que tenía el contacto con el desarrollo infantil: “la falta de contacto produce el estancamiento psicológico y físico de niños privados de él, aunque estén bien alimentados y cuidados”.

Aprendiendo a Través del Tacto

Son muchas las cosas que aún debo hacer: acabar de matar la memoria, procurar que mi alma se vuelva de piedra, y aprender de nuevo a vivir. Anna Ajmátova