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miércoles, junio 26

NIKOLA MADZIROV







Los poemas de Nikola Madzirov son similares en calidad a los poemas del

Premio Nobel Tomas Tranströmer. Genuinos. 

Madzirov busca un sentimiento: el de estar en casa, en una vivienda en donde

ya no se necesitan paredes -Der Spiegel 

Madzirov tiene una lingüística que hace de cada verso una auto-realización.

Es el alma y sus decisiones, da paso a las palabras del corazón. 


Los poemas de Madzirov son como pinturas expresionistas: 


llenos de gruesas rayas enérgicas que parecen surgir de la imaginación y

regresar a él de inmediato  

Como los animales nocturnos atrapados ante los faros de un coche."

Li-Young Lee 


NIKOLA MADZIROV


Escritor, poeta y traductor macedonio (http://es.wikipedia.org/wiki/Rep%C3%BAblica_de_Macedonia)

ganador de premios como el Hubert Burda o el Hermanos Miladinov, lo que lo convierte en uno de los más importantes autores de la literatura contemporánea de su país.




Lo que dijimos nos persigue 

(título de su libro del 2013)


EXTRACTO POEMA DEL MISMO TÍTULO


Tú escribes. De las cosas que ya existen.
Pero ellos dicen que estás inventando.

Te callas. Igual que una red lanzada
por pescadores furtivos. Como un ángel
que sabe lo que la noche traerá.

Y viajas. Olvidas,
para poder regresar.

Escribes, y no quieres recordar
la piedra, el mar, tampoco a los creyentes
que duermen con las manos separadas.


LAS AGUJAS DEL RELOJ


Hereda tu infancia del álbum de fotos.
Transmite el silencio
que se agrupa y dispersa
como una bandada de pájaros.
Guarda en tus manos
la irregular bola de nieve
y las gotas que bajan
por la línea de la vida.
Di la oración
con los labios cerrados:
las palabras son semillas cayendo en la maceta.
El silencio se aprende ya en el útero.
Trata de nacer
como la aguja grande después de medianoche,
los segundos, muy pronto, te alcanzan.



INVISIBLE 

Algo sale de mí 

denso como el humo de un fuego recién apagado, 
lejano como una semilla arrojada al sol. 

Mi rostro palidece entre el vaho, 

sobre el espejo, 
peso como una cortina que perpetuamente lucha 
por alcanzar la alfombra con sus bordes gastados. 

Sueño contigo aunque no te lo diga, 

pierdo dimensión como si fuese una bandera 
enrollada alrededor de un mástil inclinado. 

Yo puedo convocarte sólo a través del tiempo, 

pues él tiene cada vez menos quien lo capture. 
Ojalá regresaras, junto a las mariposas, 
dispuestas a no ser vistas jamás. 

Las tinieblas también se encierran 

en sí mismas a escondidas. 
El deseo de tocarte la frente cuando nadie mira 
es más antiguo que el tiempo.

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