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Cartas al Taller de escritura emocional expresiva



Reunir a 22 almas en un salón, cada sábado durante 10 semanas, con el único y maravilloso objetivo de escribir desde el corazón, solamente podía regalarme felicidad.

El taller de escritura emocional expresiva surge como una necesidad personal de mostrar a otros lo que para mí significa la escritura, el valor que lleva implícito reconocerse y redescubrirse mediante la redacción.

El bien que las palabras genera. El equilibrio que la ejecución de ejercicios de escritura aporta a quien es tan Valiente como para coger un bolígrafo y un papel y enfrentarse a sus miedos, sueños, deseos más íntimos, verdades y mentiras, dolor y pena, necesidades.

10 semanas para derramar vida, entregar aliento, abrazar otras almas, festejar las alegrías ajenas, ofrecer una mano a quien la solicita en silencio, llorar los fracasos y retomar tras el aprendizaje de la caída. 
10 semanas de conexión humana y de desapego material, de reflexiones con hondura, de cuestionamientos reveladores, de respuestas sinceras y de estructuración de anhelos.

El pasado sábado 25 de junio decidimos descansar y meditar mediante la observación tranquila, todo lo escrito durante varios meses en el taller de escritura emocional expresiva. Un tiempo para recapacitar sobre lo descubierto, para dirigir los pasos hacia objetivos desenterrados , para revisar aquello que nuestras propias frases habían sacado de cajones añejos. 

Y en ese día en que hacíamos un alto en el caminar de las letras, las 22 personas que allí, en el Hotel Miramar de Arrecife (Lanzarote) se reunían conmigo cada sábado, me regalaron lienzo, pluma y tinta, arcón de madera y letras: 22 cartas escritas por esas 22 almas. 22 sobres que recogían el sentir de cada uno de ellos pero sin rúbricas (aquí el juego de adivinanzas al que quisieron que jugará), describiendo sus emociones tras esas 10 semanas de auténtica constelación. 











Jamás pude imaginar mayor belleza que la que aquel fabuloso cofre de madera portaba en su interior.
Prometí no derramar lágrimas, prometí leer cada día una misiva, prometí descubrir la autoría de cada epístola, prometí.

Lloré, de pura alegría.
Leí todas las cartas en un mismo día. ¿Cómo no hacerlo?
Conseguí ponerle nombre a 9 de los 22 sobres. Tarea compleja cuando el sentir es una melodía colectiva.

A partir de hoy quiero mostrar la hermosura de estos escritos en mi blog Rincones. Deseo que otros ojos puedan también disfrutar de sentimientos tan puros y tan llenos de significación. Porque el resultado de este taller debe trascender, debe servir a otros en su caminar, debe dar sentido a lo que puede parecer no tenerlo, debe generar plenitud, bienestar, felicidad y luz.

A partir de hoy ustedes, lectores, podrán deleitarse con las emociones de quienes hace 10 semanas decidieron dar un paso hacia delante y reencontrarse con su propio ser.

Lean y sean felices, tanto como yo lo soy luego de su lectura.





















COMTEMPLATIO se abrió al mundo.

Gracias a todos. A los que presenciaron la puesta en escena, a los que intentaron personarse y no pudieron, a los que queriendo no tuvieron posibilidad y también a los que jamás pensaron estar pero
se alegran por una.
Gracias a todos. Estuve muy arropada y recibí más cariño del que jamás pude soñar.
Mil gracias a Eva de Anta, Concejal de Cultura Ayto. Arrecife, por toda la belleza en letras que
 me regaló ayer noche.

De todo corazón, Gracias. CONTEMPLATIO les espera.  Besos miles.
Pepa González








Sobre Contemplatio, Martín Martín Delgado (Arquitecto por accidente artista por vocación http://www.martinmartin.org/):



"Contemplatio es auténtica POESÍA VISUAL...
Un regalo para la inteligencia".










LINK NOTA DE PRENSA:


Rotundo éxito anoche de la Exposición de Pepa González COMTEMPLATIO en la Sala de Arte del Charco de San Ginés
Son muchas las cosas que aún debo hacer: acabar de matar la memoria, procurar que mi alma se vuelva de piedra, y aprender de nuevo a vivir. Anna Ajmátova