ONNAGATA - Figura de mujer

Onnagata es el actor de teatro kabuki que interpreta sólo papeles femeninos. Esto viene de una antigua prohibición para las mujeres de subir a escena, pero con el tiempo los onnagata se han convertido en las auténticas estrellas de este género. La traducción literal del término es "figura de mujer".




Originalmente el elenco de una obra de teatro kabuki era mixto y existía el caso en que tanto los varones como las mujeres podrían hacer roles del género opuesto, con el fin de generar un efecto humorístico pero obsceno en la obra. Sin embargo, debido a las quejas de actos de prostitució  en las compañías de kabuki, se prohibió en 1629 la presentación de mujeres en escena, siendo reemplazado por niños pero en 1652 fue prohibido la presencia de niños en las obras. En consecuencia, todos los papeles debieron ser cubiertos por los varones.









Las tertulias en la Casa Girasol




- Mamá, ¿cuántos años tienes ya?
- Y tú ¿para qué quieres saber mi edad si puede saberse?
- Y ¿por qué no mamá?
- Te voy a decir como me decía mi madre: tengo quince, ni uno más ni uno menos.
- Mamá, tú no puedes tener quince.
- ¿Y eso por qué?
- Pues porque la prima tiene trece y tú no puedes ser dos años mayor solamente.
- Ummm, está bien. Tengo unos poquitos más pero como me gusta el quince decidí estancarme en la quincena, ni uno más ni uno menos.
- ¡Qué tontería mamá!
- Pues sí.
- Y aunque tengas quince y algunos más que no quieres reconocerme, ¿recuerdas cosas de cuando eras tan pequeña como yo? O sea, ¿recuerdas cosas que te pasaron a los ocho años casi nueve?
- Claro que sí. Recuerdo algunas cosillas, algunos olores y sobre todo, algunos vientos.
- ¿Algunos vientos mamá?

- Sí, me vienen a la memoria los días con  viento. Unos con viento fuerte, como bofetadas sonoras. Otros con ventolera calurosa, como una manta que te abraza cuando menos te apetece llevar ropas encima. Otros de aires fríos, como los que corren por los callejones estrechos en las noches de invierno. Otros llenos de tierra, de esos que te hacen cerrar de un golpe los ojos antes de que todas las dunas del Sáhara se te acomoden en los lacrimales. Vientos llenos de gotas de mar, vientos salados que te rozan el rostro y te provocan una sonrisa veraniega. Recuerdo vientos con olor a higos en La Geria y también otros, que arrastraban con su fuerte brazo silencios de la memoria. Recuerdo vientos con sonido a hojas de arboleda en movimiento, vientos de todos los tonos del verdor de un frondoso bosque y otros puros, vientos blancos, los vientos que se frotan con las paredes encaladas de las casas sureñas, empujando a su paso toda la luz del sol en un único soplido. Recuerdo vientos encarnados rebosantes de flores del flamboyán florido en junio y otros vientos otoñales, grises vientos que aúllan adioses con la aurora. Recuerdo vientos a los ocho años, a los nueve y a los diez. Y los más lindos vientos. Uno olía a Padre, a Tabac. Otro a Diorissimo, ese era el viento de Madre. 
Sí. Recuerdo toda mi adolescencia y juventud contada en vientos. Vientos de todas las razas y lenguas, vientos de ayer y de hoy mismo, con los quince. Hasta los quince y alguno más, mi niño lindo.
- Ay Mamá!, tienes unas cosas


Nelle Harper Lee

Dispara a todas las urracas que quieras, si puedes darles, pero recuerda que es pecado matar a un ruiseñor. 



Harper Lee nace en una pequeña localidad de Alabama. Estudia Derecho y se traslada en los años 50 a la ciudad de Nueva York para trabajar en una compañía aérea. En la Gran Manzana, Harper publicó “Matar Un Ruiseñor” (1960), novela de cariz autobiográfico por la que ganó el premio Pulitzer. Solamente escribió esta novela y tras ella, algunos ensayos. La novela fue llevada al cine con gran éxito.
En la trama de la película subyace el problema del racismo.





Sobre la película:
Atticus Finch (Gregory Peck) es un abogado afincado en una pequeña ciudad del Alabama de los años 30. Es viudo y padre de dos niños pequeños. A pesar del ambiente racista que se respira en el pueblo, Atticus — un hombre de principios, honrado y ejemplar — decide defender a un joven negro de la acusación de haber violado a una mujer blanca. Simultáneamente a esta historia, los hijos de Atticus — la pequeña Scout, narradora de la historia, y su hermano Jem — investigan a su modo sobre el misterioso Boo Radley (Robert Duvall), un joven enfermo mental que ha vivido encerrado durante años y al que nadie ha visto desde que era pequeño. Todo lo que rodea a Boo está cubierto por una aureola de misterio. A todo esto Atticus va enseñando a la pequeña a no juzgar a la gente por las apariencias y a tratar a todas las personas sin prejuicios. Y finalmente un desenlace, toda una lección, no exenta de matices.
Matar un ruiseñor (To kill a Mockingbird) deslumbra por su fotografía en blanco y negro, por las soberbias interpretaciones de la pequeña Mary Badham como Scout, la hija pequeña de Atticus, y de un magnífico Gregory Peck que supuso para él el logro del Oscar a la mejor interpretación; y por encima de todo, por el modo de contar una historia convirtiéndola en una lección de humanidad y de educación.
La figura de Atticus Finch es el arquetipo de hombre justo y coherente y de buen padre, que siempre hace lo que considera que es su deber a pesar de las dificultades.
El personaje de Scout estaría inspirado en la propia Harper Lee y el de Atticus Finch en su padre. El apellido de soltera de la madre de Lee era Finch.

La película también ganaría el Oscar al mejor guión adaptado.






Harper Lee con Gregory Peck



HARPER LEE
MATAR UN RUISEÑOR (Fragmentos)

" Atticus Finch no hacía nada que pudiera despertar la admiración de nadie: no cazaba, no jugaba al póker, no pescaba, no bebía, no fumaba... Se sentaba y leía."

" (...) -Una dama? Jem levantó su cabeza. Su cara estaba roja. -Después de todas las cosas que ella dijo sobre ti, una dama?
-Lo era. Ella tenía sus propios puntos de vista sobre las cosas, diferentes a los míos, tal vez... hijo, te digo que si no hubieras perdido la cabeza yo mismo te habría obligado a leerle. Quería que advirtieras algo sobre ella. Quería que vieras lo que es realmente el valor, en lugar de tener la idea de que el valor es un hombre con un arma en su mano. El verdadero valor es cuando sabes que tienes todas las de perder, pero emprendes la acción y la llevas a cabo a pesar de todo. Raramente ganas, pero algunas veces lo logras. La señora Dubose ganó las 90 libras de ella. De acuerdo a sus puntos de vista, ella murió sin deberle a nada ni a nadie. Era la persona más valiente que he conocido."

"(...) -La señorita Gates es una buena dama, verdad?
-Seguro que sí- dijo Jem. Me gustaba mucho cuando estaba en su clase.
-Ella odia mucho a Hitler...
-Qué tiene eso de malo?
-Bueno, ella nos contó hoy lo terrible que es tratando a los judíos, no es bueno perseguir a nadie, verdad? quiero decir, ni tener malos pensamientos sobre la gente, verdad?
-Claro que no, Scout. Que te sucede?
-Bueno, al salir de la corte esa noche la Señorita Gates -iba delante de nosotros al bajar la escaleras, no debes haberla visto-, caminaba hablando con la señorita Stephanie Crawford. La escuché decir -ya era hora que alguien les enseñara una lección, ya se estaban excediendo, lo próximo que pensarán es que podrán casarse con nosotros-. Jem, como puedes odiar tanto a Hitler y después dar la vuelta y ser tan cruel con la gente que tienes aquí en casa. "


Harper Lee


Harper Lee con Truman Capote

Harper Lee con Truman Capote


Lalibela






Cada año, justo antes de Nanidad miles de fieles ortodoxos cristianos piadosos hacen una peregrinación a Lalibela conocida como Jerusalén de África. Lalibela es famosa por sus iglesias monolíticas del siglo XII, talladas en la roca viva y una de las grandes maravillas del mundo. 
El príncipe Lalibela hizo construir al norte del actual territorio etíope una docena de iglesias excavadas en piedra. Todas ellas, comunicadas por pasadizos subterráneos que horadan las rocas volcánicas de la reseca y aisladísima población que hoy porta el nombre del monarca, se erigen como un milagro inesperado y fabuloso del cristianismo en esta desconocida esquina del continente africano.

Aquí, una mujer infértil es bautizado por los sacerdotes; de acuerdo a la fe que el agua tiene poderes de fertilidad que le permitan concebir. (© Gali Tibbon/2013 Sony World Photography Awards)
















Sacerdotes y religiosos rezando en las rocas que dan cabida a las iglesias de Lalibela durante la Semana Santa ortodoxa.  


















Yakuza de Anton Kusters

«En el bar del hotel de Niigata, empiezo a entender las interacciones sociales sutiles y constantes. Las pequeñas expresiones en los rostros, los gestos, las voces y las entonaciones, el lenguaje corporal. A medida que el bar se vacía para dejar que el Padrino tome su café, todo parece organizado de manera estricta y, a la vez, completamente natural. Por alguna razón no necesito que nadie me diga qué debo hacer, dónde sentarme, cuándo debo hablar o callarme. Es como si percibiera los límites y las expectativas implícitas, y lentamente entiendo cuándo puedo moverme o mejor detenerme. Estoy sentado en una mesa con un guardaespaldas; me atraviesa con su mirada penetrante. Bebo mi granizado de café. Me doy cuenta de que tengo que ir con pies de plomo». Anton Kusters, Tokyo, 2009.

http://antonkusters.com/projects/yakuza/


















Los yakuza tienen sus orígenes en federaciones de apostadores y comerciantes callejeros del Periodo Edo. Estos grupos evolucionaron con el tiempo a sindicatos criminales. Actualmente los yakuza están conformados por unas 79 mil personas, divididas en 22 grupos. Aunque las autoridades se refieren a ellos como “fuerzas antisociales”, en realidad son grupos que se encuentran al margen de la ley, con oficinas y tarjetas de negocios. Para hacer una comparativa, mientras que Estados Unidos tiene más del doble de población que Japón, se estima que cuenta con sólo 20 mil personas que se dedican a negocios clandestinos.

Los yakuza se desempeñan en diferentes negocios, ya sean legales como ilegales. Sus negocios pueden abarcar extorsión, juegos de azar, robo, blanqueo de dinero, drogas, deportes, entretenimiento, manipulación de acciones, estafas turísticas, tours sexuales, prostitución, tráfico de personas, tráfico de armas y pornografía no censurada (en Japón la pornografía debe censurar los genitales). El grupo más grande de yakuzas es el Yamaguchi-gumi, con sede en Kobe, y está integrado por 39 mil miembros.

Son muchas las cosas que aún debo hacer: acabar de matar la memoria, procurar que mi alma se vuelva de piedra, y aprender de nuevo a vivir. Anna Ajmátova